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viernes, 14 de julio de 2017

Muerto por un OBUS

Que lejos queda el día en que reía de emoción
Aquel día en Bayona, solos tú y yo
Que lento pasa el tiempo, sentado en el sillón
Viendo pasar la noche, sintiendo desilusión

Recuerdo que me decías "Te quiero un montón "
Y te fuiste a Italia, mintiendo mogollon ...
Otra vez me toca pensar, tumbado en el sarlón
Pasando una noche en vela, solo, sólo yo

Buscando cómo entender, el motín de tanto amor
Que se pierde en mi alma, entre mi alma y su razón
Siempre subiendo fotos, donde nunca salgo yo
Pulgares y corazones, que me llenan de que se yo!

¿Qué quieres de mí?, ya no se lo que siento
Cada día que pasa, por dentro me muero y remuero
Ya no me salen las palabras de decirte te quiero
Lo siento mi vida, el amor no es un juego

Me pediste con ilusión, conocer a la banda de OBUS
Pero te hiciste la foto con otro, sentada en su rodilla
Tú sabías dónde estaba, pero no te importó
Has visto la foto, ¿Te importa ahora?, seguro que no

¡Ale, que me cojan entre todos!, menos el calzonazos
Que soy yo, ¿Sabes lo que sentí al verte así?
¿Lo que siento cada vez que veo esa foto?
¡¡Siento que no me respetas y siento dolor!!

Lleno de ilusión, te lleve a un gran concierto
Y te fuiste sin avisar, tú sola hacia delante,
sin mirar hacia atrás, sin decir "vamos cariño",
sin pensar en nadie más, ¡Oh, cuánto me quieres!

Esperé un buen rato, alguna señal, no hubo nada...
Sonriendo, como siempre, dentro de mi soledad
Aguantando tantos palos, como tú me quieras dar
Pero lo que tú no sabes, cariño, es que ya no aguanto más



domingo, 2 de julio de 2017

Pensamientos de la noche me robaron el sueño

En la noche lejana de un mundo nuevo, te veo.
Te veo llorar de emoción en la seguridad de mis brazos muertos,
en la noche de media luna, sin truenos, en silencio.
¿Quién anidará en tus ojos, hoy, cerrados por los sueños?, quizás mañana,
cuando despierte del silencio y sean las risas las que cubran mis sueños,
entonces y sólo entonces podré descansar y decirte te quiero.

Cuando a mi retornen las montañas del huerto,
cuando pueda respirar, y reír en silencio,
cuando las fuerzas no abandonen mi cuerpo yerto,
entonces y sólo entonces podré descansar y decirte te quiero

Cuando la noche no me obligue en silencio,
cuando todo retorne y el sol amanezca de nuevo
y el trotar de una ola, que mece el viento, despierte dentro,
entonces y sólo entonces podré descansar y decirte te quiero

Cuando la caricia perdida entre tus dedos toquen la espalda
y suenen las trompetas de los muertos,
cuando el frío arraigue en tu alma y tu mitrada y la mía sean una
cuando todo lo que ocurrió se olvide y renazca de nuevo,
cuando la confianza se pierda en un feliz sueño,
entonces y sólo entonces podré descansar y decirte te quiero

Cuando la luz del día despierte mis sabanas blancas
y el roce de tu pelo toque mi pelo,
cuando el sentir de mi alma roce la tuya con un suave beso
entonces y sólo entonces podré descansar y decirte te quiero

Cuando el fin del camino esté próximo, no te alejes mi,
sin sentir mi último aliento, sólo espera el momento,
el que ahora te escribo, el que deseo, el más sincero,
entonces acércate, despacio y en silencio. escucha esto.
Yo te quiero y por eso muero


Silencio

En la oscura soledad iluminada por los fluorescentes de una habitación de hospital, mientras todos descansan o duermen, mientras la fiesta ausente en mi y programada por ella, mientras todo esto transcurre aparece en el móvil, un beso, un pulgar en alto y un corazón como respuesta a mi llamada.
 Comienzan las dudas de lo que no se si será, si estoy caminando por el sendero más tenebroso de mi vida, el que no me lleva a ninguna parte, el que está lleno, de sombras y ruidos, que en el silencio se muestran como feroces lobos, que aúllan en la más oscura penumbra.
  No, no leo, escribo lo que me dicta el corazón, que ahora calmado no se entorpece con el sonido de las teclas, quisiera ser como antes, poder reírme a carcajadas sin sentir miedo, creer en un futuro y visualizarlo, tener la capacidad de volver a ser yo mismo, pero no puedo, quiero y no puedo, y duele sentirse así, minusválido de todo.

¿Mi autoestima?, ande andará, la veo pasar a mi lado todos los días, me sonríe y saluda, siento que me pide abrazos y comprensión, con lo que yo he sido, que coños me he hecho, me miro en el espejo de la vida y no me conozco. ¿ Cómo alimentar de maná, el carma, el cual, ahora se torna fétido en mi alma?, ¿Cómo olvidar sin ser visto?.

Sin reflejarme en los ojos de la nada, sentir como el corazón late ante su mirada, sin ser, siendo lo que soy ahora, sólo yo en mi más pura y estúpida dialéctica, de una noche más.

Quiero correr, pero me siento sin fuerzas, como si fuera tan pesada la carga que apenas puedo moverme, la apatía de los días se aferra en mi cuerpo, un día, y otro, un mes y otro más, pasa el tiempo en el calendario, del verano a la caída de la hoja muerta, del frío al resurgir del ave Fénix, que por volar alto cayó hecho cenizas al suelo.

Joder no soy o sí soy o quizás fui y nunca más seré, ¿Podré sentir de nuevo, el viento frío sobre mi cara?, ¡Oh sí!, sentir el frío viento que congela el momento más soñado, esperado antes de abandonar la vida, está que no es vida, fuera y alejado de todo, sin amigos, solo. Con esos conocidos, con quien poder matar el tiempo, y morir en el ridículo intento de una amistad tardía, fuera de mi entorno y de mi pueblo mojado por el Jerte, así pasa la vida, lenta y yerta como los campos de una atroz batalla, ensangrentada después de los gritos y trotares de las caballerizas, sembradas de sal, para abortar la vida que un día fue fértil. Así, como si de esta película de horror quisiera escapar sin ser visto.

¡Qué lento es todo, cuando nada esperas!, cuando esperas algo que desconoces y sabes que te hará sentir vivo, pero nunca llega.

Otro día más, en Huelva, tu Huelva y ahora la mía, lo siento, ¡Huelva!, tu no eres a quien yo espero, sin amigos, sin sentir tus sentimientos, Huelva, sin lograr volver a ser el que era, sin poder latir de emoción cada día, sin latir, otro día más, me muero en el silencio de una habitación, en la noche de este hospital,de salud mental, el cual nunca me adoptó y al cual cada día vuelvo, para hacer mi trabajo.

 Suena el teléfono, una llamada a las 2:55, para contar las novedades de la noche que no la mía. Me voy a descansar, si el roncador que llora y habla en sueños me da su permiso.

 Xao Gente