El amor es como una montaña rusa, agárrate bien, o perderás el gusto por volver a subir, da miedo, da alegría, da vértigo, y como siempre no se puede obligar a nadie a enamorarse, cuando el amor se acaba, duele a quien sigue amando, hasta que todo se diluye, hace falta tiempo y madurez, para anular el sentimiento de tristeza y desamparo que nos embarga y nos hace sentir cerca de la muerte, es un duelo o como dicen algunos, un conflicto, más doloroso que la propia muerte del ser amado.
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miércoles, 21 de abril de 2010
ya no duele, solo molesta cuestión de actitudes
Pues eso,señores, ya no duele su indiferencia, ya no es dolor del alma, más bien "molestas como una mosca cojonera",generas ansiedad y tensión en mi vida, con tus actitudes de "todo va bien". Es mi problema de actitud, de tiempo que hace que lentamente te vayas disolviendo en mi mente, en mi forma de ver y pensar sobre el amor que sentí por ella, hay más mujeres en el mundo que desean ser felices a mi lado, ¿verdad?, entonces, ¿Porqué no intentarlo con otra persona?, ¿Porqué cerrarme al amor y ofuscarse con quien te rechaza?. Ya no duele, ni merece la pena continuar manteniendo lo que no existe, encontraré la felicidad, de eso estoy seguro, por que como he dicho: "Yo si creo en el amor".
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Aqui esta el desenlace de la gran historia de amor entre el sol y la luna. Besitos.
ResponderEliminarQuerido Solecito:
Tu carta me provoca un cóctel de emociones que intentaré contarte. Nostalgia, sorpresa, miedo, amor, ternura, desilusión, incertidumbre, preocupación.
Febo, por más que modestamente intentes negarlo se sabe que sois el centro del universo. Y yo no tengo luz propia. Solo reflejo la que quieres compartir conmigo. Tú, mi Febito, sois quien brilla. ¿Nunca te viste en el espejo? Creo que a tu lado cualquier satélite tendría brillo, creo que a tu lado hasta la más brillante estrella se opacaría.
Cuenta la historia de la mitología griega que una vez los hombres fueron uno, hermafroditas todopoderosos, y que para evitar que desafíen a los dioses se los separó en hombre y mujer. Pero aun sienten la atracción y se vuelven devotos en la búsqueda de su mitad perdida. Yo siempre pienso, desde que conozco a Darwin, que antes del Big Bang, tú y yo éramos uno. Y por eso hoy queremos quebrar el destino de desencuentros que hace siglos nos hace padecer la astronomía.
Me sorprende tu propuesta, aunque no hace más que despertar en mí sentimientos existentes desde hace larga tiempo. Pero hay muchas cosas a tener en cuenta.
Bien sabes, mi querido Sol, que te ocupas, casi sin quererlo, posiblemente sin desearlo, de dar luz al universo. Incluyendo la tierra, el planeta al que circundo. Y yo debo controlar las mareas por las noches. Así fue siempre, aún cuando se creía que la tierra era plana.
¿Qué sucedería si vivimos en permanente eclipse? ¿Sería noche todo el día? ¿Sería un día oscurecido por mí durante las 24 horas? Lo pienso y sé que me encantaría, siempre disfrute mucho los fugaces eclipses... pero, ¿no será el precio a pagar demasiado alto?
Frecuentemente temo por la incomprensión humana y más sabiendo que ellos cada vez cuentan con más poder. Si tardaron millones de años solo para descubrir que la tierra es redonda, si tardaron miles de años para notar que hubo una gran explosión que creó todo, pero solo les tomo unas décadas llegar a mí y hacer experimentos con mi piel como si fuera un conejillo de indias, ¿cómo comprenderán el nuevo fenómeno de eclipse permanente y qué harán al respecto?
Febo, ¿podremos convivir de manera continua en eclipse? ¿Qué sucederá con el espacio de cada uno? Solecito, siento que quedan mil temas por resolver antes de decidir girar tomados de la mano por el universo. Pero deseo con locura que estemos juntos.
Si supieras lo triste que es verte un par de veces al día (cuando no está nublado) y guardar en mi corteza, y sentir muy dentro de mi núcleo mil sentimientos que nunca puedo gritar. Cada tanto exploto generando cráteres en mi superficie que atestiguan que nunca es bueno guardarse las cosas.
Febo, acepto la propuesta. ansiosa espero el amanecer. Quiero sentirme bajo tus brazos, que me llenes con tu luz, que tu calor ilumine mi camino y sobretodo, saber que esa placentera sensación no se cortará con el efímero y humano paso del tiempo.
Te veo en el próximo, último y eterno eclipse del universo.
Luna