Desearía que fueses lo primero que viese al despertar y lo último que viese al dormir, pero la distancia nos separa y me tengo que conformar con que seas lo primero que vea al dormirme y lo último que vea antes de despertar ....
En la noche, silenciosa, absorta está la luna,
mirando el brillo de mis ojos, en las estrellas que me acompañan,
no lamento lágrimas, saladas, por mis mejillas, ni quiero las tuyas
no existe el calor de la noche abrigada, ¡No!, no arropa el alma
negra y fría, pero cobija mis palabras, que se hielan en boca inerte
dentro del silencio, de la muerte esperada, de madrugada, no pude llorarte,
por que no quedaban lágrimas, las agoté en silencio, tras muchas palabras
llenas de intenciones, vanas en tus oídos, de padre inerte en esa cama
noche fría, noche larga, en la que te fuiste alejando, en silencio, sin palabras
en la que nuestra despedida, la tuya y la mía fue muy larga,
lo siento padre, pero no tenía alma, estaba destrozada, ausente como tú
por alguien que nunca supo amar, que jamás amó, ni como mujer, ni como nada
No la guardo rencor,como tú decías, es así la vida,
¡No!, no la guardo rencor, por que ya no puede herirme.
Sólo tú recuerdo, lo que no pude hacer, encharcan mis ojos, Padre,
por que siempre estás en mí vida, en tú cielo, en mí alma.
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