El inmenso, azul, platea, sobre sus olas, inmenso y solo, como la gota de rocio que lame las hojas y muere dándole vida a la raíz.
Pongo mis pies, descalzos, sobre la arena fría y húmeda, para sentir que aún estoy vivo, que tengo una razón para seguir viviendo.
Siento como el atardecer del mar, tibio y húmedo, roza mi cara, salado, como las lágrimas, que en silencio, ahora brotan desde mis ojos, para perderse en mi boca callada de gritos ahogados.
El roce del viento sobre mi piel , dorada, estremece mi alma, ahora, me da miedo, pues cuando me habla de ti, siento que el corazón se rompe, con la fragilidad, de un sueño, inalcanzable e inmenso, como el azul del cielo. Grito, a mi alma, tu nombre, no te siento, no te veo, no te encuentro, simplemente tú y yo, enredados en el silencio del recuerdo, alguien corre pisando los tablones del paseo, levantó la cabeza y veo de nuevo el silencio de la soledad certera, que ha venido a buscarme con su guadaña de calavera, y su sonrisa de muerto y me dejo llevar por tu recuerdo, mientras callas a lo lejos, en otro lugar, lejos y en silencio.
Pongo mis pies, descalzos, sobre la arena fría y húmeda, para sentir que aún estoy vivo, que tengo una razón para seguir viviendo.
Siento como el atardecer del mar, tibio y húmedo, roza mi cara, salado, como las lágrimas, que en silencio, ahora brotan desde mis ojos, para perderse en mi boca callada de gritos ahogados.
El roce del viento sobre mi piel , dorada, estremece mi alma, ahora, me da miedo, pues cuando me habla de ti, siento que el corazón se rompe, con la fragilidad, de un sueño, inalcanzable e inmenso, como el azul del cielo. Grito, a mi alma, tu nombre, no te siento, no te veo, no te encuentro, simplemente tú y yo, enredados en el silencio del recuerdo, alguien corre pisando los tablones del paseo, levantó la cabeza y veo de nuevo el silencio de la soledad certera, que ha venido a buscarme con su guadaña de calavera, y su sonrisa de muerto y me dejo llevar por tu recuerdo, mientras callas a lo lejos, en otro lugar, lejos y en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario